10 Cosas que he aprendido después del primer año de Comunica Tu Flow (Parte II)

16 de septiembre de 2016

comunica tu flow

Ayer os contábamos las primeras 5 cosas que hemos aprendido Angels y yo durante el primer año de nuestra empresa, que puedes leer aquí. Y hoy nos tocan las 5 últimas, vamos allá 🚀

 

6- La libertad y flexibilidad es la piedra filosofal de una empresa

Una de las razones por las que siempre he sido emprendedora es porque necesito tener libertad en mi vida en todos los aspectos, desde la libertad con el banco (soy anti-hipoteca) hasta la libertad en mi trabajo. Y es porque siempre he tenido conflictos personales -que no con las empresas en las que he trabajado por cuenta ajena- en aquello que significa la optimización del tiempo. Casi siempre he sido esa empleada “pepito-grillo” que proponía a compañeros y jefes una forma de hacer mejor las cosas para ahorrar tiempo, o de preguntar porqué debo cumplir un horario intempestivo cuando en realidad no había nada que hacer más por mi parte. Siempre he sido crítica con esa visión de jefe que cree que si cumples un horario eres el empleado ideal. O que si no analizas las decisiones de superiores intentando buscar la forma más eficiente de hacerlas, eres el empleado modelo. Por ello siempre tuve claro que cuando construyera mi empresa, el modelo sería: eficiencia, productividad, flexibilidad y libertad. Solo con estas premisas las mentes creativas vuelan para crear.

Y porque solo así consigues motivarte día a día con todas las dificultades que ofrece el mercado. Y si un día me apetece quedarme en Bilbao -de donde soy- un lunes más para alargar el fin de semana por que me lo merezco, 😄 seguro que los 4 días restantes de la semana son muy productivos por haberme permitido esa pequeña licencia. Solo cuando te deshaces de las obligaciones sin sentido, el trabajo se convierte en tu pasión. Y eso no cuesta nada hacerlo. 💪

7-   Aprende a decir NO

di NO No os voy a mentir, a veces todavía me cuesta decir que NO. Pero estoy trabajando duro en ello. 😉¿A qué me refiero? A todas aquellas premisas y propuestas que lleguen a tu empresa y que supongan todo lo contrario a hacerte feliz o rentable. Comenzamos la empresa aceptando algún proyecto que nos motivaba en principio pero que no nos salía rentable porque el cliente no podía pagar nuestro servicio real. A veces te topas con que son amigos, que crees en el proyecto con esa pasión que te caracteriza o que te gusta ejercer de ONG. Pero a menos que tengas tiempo para invertir y gastos que soportar con lo que ya tienes, hay que aprender a decir que “no” a aquellos proyectos que no te aportarán todas esas cosas que necesitas para que tu empresa crezca. Cuando te grabes esta frase a fuego en tu frente, “para que tu empresa crezca” (o si no buscas crecer pero buscas tener un modo de vida que te haga feliz) podrás evaluar mejor esas situaciones contradictorias a las que alguna vez los emprendedores nos hemos enfrentado.
8- Tú y tu empresa sois dos entes diferentes 
Suele pasar que la mayoría de emprendedores que damos el paso a desarrollar nuestra propia empresa venimos del mundo de los “freelance”. Y a veces cuesta recordar que tú eres una persona y tu empresa otra. Afino: antes de montar mi empresa fui freelance -autónoma- durante más de 5 años. Esto significa tener clientes igualmente, buscar proyectos y colaborar en otros. Cuando eres freelance, tanto las finanzas como los roles profesionales se concentran en ti mismo. Por tanto, los intereses profesionales convergerán en el mismo punto, así como los alicientes o cualquier reto que se te presente por delante. Pero cuando montas una empresa todo cambia: la empresa es un ente que tiene vida propia y que representa a un equipo en el que ya no solo estás tú. Tiene intereses propios que pueden o no converger en tí, es algo que se debe tener claro. Comenzando desde el tema financiero, y terminando en el estrictamente profesional. Habrá veces que como freelance te hubiera interesado aceptar una propuesta, pero como empresa lo mejor a veces es desecharla porque simplemente no es rentable ni a nivel económico ni a nivel de proyección. Y es muy importante que como empresa se tengan claros los objetivos y el sector en el que estás para poder ser competitivo y remar con tu equipo por el buen futuro del proyecto.
9- La digitalización de procesos de rutina te diferenciará de tu competencia
 Amo Internet. De hecho gracias a Internet hemos podido hacer realidad un proyecto viable económicamente desde el primer día, y crecer en tiempo récord. Estoy convencida que si no hubieran existido los mails, ni nuestro to do ist, ni nuestro drive, ni nuestro hangout, ni nuestra web, hoy estaríamos hablando de otra manera totalmente diferente. Para que os hagáis una idea, tenemos clientes de Barcelona, Portugal, Valencia, Toledo, Madrid, Ciudad Real. Y nuestros proveedores también están repartidos por todo el estado. Pero el mayor gasto de nuestra empresa no son los aves, sino de Internet.
internet
Gracias a ello estamos cerca de todos ellos a cualquier hora del día, y realizamos el trabajo personalizado y con cariño que siempre nos esmeramos en darles. Con todos ellos compartimos un sistema global de digitalización (que ya os contaremos en otro post) que nos permite trabajar con ellos en directo y sin que nos movamos, comunicarnos a cualquier hora del día, y buscar la eficiencia máxima en los procesos gracias a la organización que te permiten determinadas aplicaciones. Y todo ello nos hace ser muy competitivos en un mercado en constante movimiento.
 10- No pasa nada porque te equivoques
Recuerdo que cuando trabajaba por cuenta ajena existía en mi un cierto sabor de culpabilidad cuando creía que había hecho algo que no era del todo correcto o que podría estar mejor. Siempre está el pensamiento de “perder puntos” o de “no caer bien al jefe” o de “me puede echar por esto”. Pero cuando tienes tu propia empresa, puedes equivocarte las veces que quieras -hay que evitar que sean muchas!- que lo único que puedes perder es al cliente y algo de dinero. Pero la lección que aprendes seguro que vale más que cualquier máster, y eso es lo que nos hace ser mejores cada día. Creo que tenemos que quitarnos de la cabeza esa conciencia de castigo que tenemos adquirida por cultura y sobre todo, el miedo que nos invade cuando erramos. Porque al final si tenemos miedo en equivocarnos, no descubriremos lo que hacen los valientes, aquellos que se tiran a la piscina siempre para saber si está llena. Pero de eso, como de otras cosas anteriores, hablaremos otro día. 😉
🎸 ¡Rock and Flow!🎸

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